Y tú, ¿qué le regalarías a Bruce?

Una tarde de otoño…

Fue una tarde de sábado. Recuerdo que era otoño porque el cielo estaba encapotado y amenazaba lluvia. Yo tenía 13 años, y acababa de llegar a casa de mis abuelos con mis padres. Puse la tele, buscando el programa musical en la única cadena que por aquel entonces existía. Y apareció él. Bruce. Con una camisa a cuadros, una guitarra y de fondo una cocina a oscuras. En aquel momento, no sabía ni lo que significaba esa canción ni lo importante que iba a ser aquel personaje en mi vida.

Corazón de Canción: Bruce Springsteen - Brilliant Disguise (letra en inglés y traducción al español)

Hay momentos que somos capaces de rescatar de nuestra memoria, aunque haya pasado una eternidad. Son esos instantes que se quedan grabados en lo más profundo de tu mente y que ya no eres capaz de desterrar, aunque estuviéramos mil años por estos lares. Uno de esos momentos que recordaré siempre, fue el momento en el que Bruce Springsteen entró en mi vida.

 

Mi bautizo “springsteeniano”

Unos meses más tarde, en casa de mi primo, tuve contacto por primera vez con sus discos. Él era mayor que yo y ya escuchaba la famosa “caja” de cinco discos. Para los que no son fans de Bruce, la “caja” era como el “Santo Grial” de los discos de Springsteen, una recopilación en directo de las principales canciones de la década de 1975/85. Recuerdo la caja como si fuera ayer: los cinco discos, el libro con las letras, las fotos… Desde aquella tarde Bruce comenzó a estar presente en mi vida y, gracias a la influencia de mi primo, comencé a seguir al Boss, un apodo que no le gusta demasiado al chico de New Jersey.

 

A los pocos días, decidí investigar por mi cuenta y me compré el “Born in the USA”. Por aquel entonces todavía no tenía ni un equipo de música con plato de discos ni tanto dinero como para comprar la dichosa “caja”. Ese fue mi bautizo “springsteeniano”.  A partir de ahí, vino todo lo demás: cassettes, discos, cd´s, posters que sustituían a mis ídolos de basket, largas colas para sacar las entradas para ir a sus conciertos, giras, libros, acudir a primera hora a comprar sus discos cuando se ponían a la venta…De todo ello, pueden dar cuenta mis padres y mi hermana, que fueron los que más sufrieron mi pasión springsteeniana, pero también mis vecinos, mis amigos, mis parejas…que en muchos casos acabarían hartos y hastiados de tanto “Born to run”.

 

Y tú, ¿qué le regalaría a Bruce?

Hoy Bruce cumple 72 años… y Bruce sigue en mi vida. Repasar su trayectoria impresiona, puedes hacerlo en una de esas maravillas que a veces te encuentras en Twitter: hilo sobre Bruce de David Senabre Es uno de los grandes de la Historia de la Música, no hay duda para casi nadie. Sus fans conocemos todo o casi todo porque en su libro autobiográfico nos dio detalles que hasta entonces pocos conocían. Pero, quizá lo más llamativo es que cada fan de Bruce tiene una historia, una forma diferente de vivir su música, sus letras, sus conciertos, sus entrevistas o su libro. Y, en cierta medida, es capaz de conectarte con lo escribe, lo que canta o lo que toca. Aunque esté a miles de kilómetros de distancia, no hables inglés con fluidez o su vida poco tenga que ver con las nuestras.

 

Sin embargo, en el fondo, todos los hombres vivimos los mismos miedos y conflictos. Nada nos vacuna contra el desamor, la desesperanza, la ira o la tristeza. Una ruptura sentimental, una enfermedad, un despido o un trabajo que no llega. De ahí surgió “Growin´Up. Lo que aprendí de Bruce”. Un libro escrito desde el corazón explicando una situación de cambio y dónde la música de Bruce pone la banda sonora de una película, que no siempre tiene un final feliz. Pero que nos deja un poso de esperanza y de fe, ante situaciones difíciles y adversas, como las que estamos viviendo hoy la mayoría de nosotros.

 

¡Felicidades Bruce! Mi regalo, mi libro

Hace unas semanas en una entrevista promocional del libro con Javier Garcia, otro fan de Bruce, me preguntaba que, en algún momento de nuestra vida, todo fan de Bruce necesita devolverle algo, después de todo lo que nos ha dado. Mi respuesta fue esta, que transcribo literalmente y sirve para cerrar este post y mi homenaje y felicitación para Bruce, mi coach silencioso :-).

«Seguramente, esta sea una de las razones ocultas por las que escribí este libro. Porque efectivamente, los que somos fans sabemos la cantidad de horas que hemos dedicado a escuchar sus canciones, cómo hemos disfrutado en sus conciertos y la ilusión que teníamos por estar cerca de él cada vez que anunciaba un nuevo disco o una gira.

 

Además, a medida que pasaban los años, fui descubriendo que había algo más profundo en esa relación que se establece entre Bruce y el fan. Algo que es difícil de expresar y de entender, pero que te conecta con él en un nivel profundo, donde existen múltiples coincidencias, aunque obviamente nuestras vidas sean muy dispares. Ese compromiso que Bruce ha generado durante años con su público es una de las razones por las que como fan surge un sentimiento de gratitud. No se sí llegará a conocer o no la existencia de este libro, pero obviamente es una forma de homenaje y agradecimiento porque en el fondo sin él saberlo y ni siquiera yo intuirlo, durante todo este tiempo fue guiando mis pasos con su música y su forma de ser o comportarse.»

 

¡Felicidades Bruce!

 

“Dios ten piedad del hombre que duda de aquello de lo que está seguro”

(Bruce Springsteen)